Un Diario de

Para recordar todo lo que merece ser recordado.

Un bonito recuerdo del Sol

Hace unos días vi en una de mis redes sociales una foto de una habitación en la que entraba una luz anaranjada del atardecer formando la forma de la ventana en una pared.

Mi cerebro me transportó por un instante a un atardecer cualquiera en casa de mis padres, en su cuarto tumbado en la cama viendo la pequeña tele con mi padre.

Normalmente iba a ese cuarto con él para ver las películas de acción o del oeste que solía ver por las tardes o los partidos de fútbol (sí, antes los podías ver sin pagar, eran en abierto).

Y como decía, me hizo recordar ese momento en el que miraba desde la cama de mis padres a través de esa ventana y podía observar el final de la calle por el que durante unos días en Otoño entraba esos últimos rayos de luz que duraban unos minutos. Lo suficiente para recargar la energía positiva. Lo suficiente para hacerme sentir bien.

Por eso al ver esa foto, recordé por un instante esos momentos de mini felicidad que uno siente en ciertos momentos de su vida. La tele de fondo, mi padre al lado, la imagen de la calle terminando con un destello de sol, la luz cálida, sin pensar en nada... Sin preocupaciones.

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Eclipse Solar